Radiografía de una Mujer en Vertical


Quiero empezar este escrito agradeciendo. Agradezco que hayas llegado hasta aquí, agradezco que permanezcas leyendo hasta el final y agradezco la posibilidad que me brindas, al leerme, de formar contigo una relación que retroalimente, donde tu compartes libremente lo que piensas y yo te respondo libremente lo que pienso, sin juicios, con amor. Gracias.

Una mujer en vertical ¿Qué es? ¿Cómo es? Comencemos aclarando que esto de que un ser humano este en posición vertical no es algo que se me haya ocurrido a mí, es cuestión de física, gravedad incluso, es tan sencillo como que, cuando estamos de pie estamos en verticalidad y cuando estamos recostados estamos en horizontalidad. Pero ¿eso es todo? No, no es todo, va más allá y ese más allá, tampoco se me ocurrió a mí. El concepto de verticalidad lo aprendí  después de escuchar por unas cuantas miles (llamémoslo énfasis) de veces un video titulado, “como nos saboteamos emocionalmente”, donde la ponente, Marta Salvat, a quien aunque no conozco admiro muchísimo, da una charla promocional sobre el libro de su autoría llamado, “Decide de Nuevo”; libro con el que ella busca aproximar a quien lo necesite, a otro libro llamado “Un Curso de Milagros”, este último según lo que Marta nos comenta, yo no lo he leído, trata en profundidad la espiritualidad, pero al haber sido escrito de forma no novelada se digiere mejor cuando alguien te va guiando en su lectura. Esto te lo cuento a modo introductorio, para entrar en contexto. Marta, quien explica divinamente todo lo que te cuento, hace referencia a una forma de vivir las experiencias que para mí fue un clic y es desde donde surge todo este concepto, es la radiografía de este proyecto que tiene ya un par de años metido en mi cabeza y que por fin decidí materializar. Entonces, te lo explicaré ahora, insisto, parafraseando a Marta, lo que significa para mi ser, estar, concederte, vivir en verticalidad.

Marta nos explica con esta teoría, que tenemos dos formas de vivir las experiencias, podemos vivirlas en horizontalidad o en verticalidad. Comencemos definiendo lo que significa vivir las experiencias en horizontalidad, significa que tu pensamiento es lineal en el tiempo, que a tu presente estás trayendo recuerdos del pasado y supuestos casos del futuro. Cuando estamos en horizontalidad de pensamiento nos desconectamos del presente, viajamos con nuestra mente al dibujo de la realidad que fue, a esa interpretación que le dimos a lo que ya ha pasado, nos hacemos preguntas para crear los diferentes escenarios que pudieron haberse dado si, hubiésemos actuado distinto. Wow, lo escribo y no puedo evitar pensar en el poder de creación que tiene nuestra mente. En horizontalidad nos perdemos de la realidad del presente para viajar a los, ¿qué hubiese pasado sí? y ojo, creo plenamente en que es necesario hacerlo por un ratito a modo de aprendizaje, pero la verdad es que si nos quedamos allí simplemente nos perdemos nuestro hoy y como nos lo explica Marta, nos traemos a este instante el fantasma de las emociones transitadas y todas las emociones generadas durante este agotador ejercicio, empañando con el peso de algo que simplemente ya no existe, el momento donde vívidamente sí que podemos crear. Es complejo lo sé. Se vuelve aún más complejo cuando esa horizontalidad nos lleva al futuro, otro escenario inexistente en donde fácilmente podemos nublarnos el presente con la ansiedad que genera, pues si no lo miramos a modo de planificación, con respeto, solo para traer a nuestro presente una idea que se proyecte, nos sumergiremos en un mundo desconocido, donde puedes terminar preocupado, sin soluciones, estresado y  dejando de vivir, una vez más, la realidad del hoy.

Ahora bien, luego de todo este horizontal cuento, ¿de qué va la verticalidad? Pues, dicho en dos palabras va, de estar presentes. Se dice simple, pero está lejos de ser simple. Regresando a mi parafraseo te lo intentaré explicar. Cuando vivimos las experiencias estando en vertical tenemos nuestro pensamiento despierto, alerta, enfocado en la única realidad que existe, el presente. En términos espirituales, como nos lo explica Marta, significa estar conectados ¿Conectados a qué? Al amor, a la fuente, a Dios, a ti mismo, al YO, puedes llamarlo como decidas. Mientras estamos enfocados en nuestro presente, viviéndolo, despiertos dentro de nuestra realidad, somos capaces de tener esta conexión con nuestro ser interior. Cuando nos movemos de la horizontalidad a la verticalidad, hacemos converger dos líneas y es ese pleno centro, ese punto donde se tocan, donde tenemos puesto el corazón. Marta lo llama cruz, yo prefiero no ponerle un nombre, simplemente porque creo que, ese trabajo arduo de evitar los pensamientos temporales, ese punto convergente, eres tú, no un símbolo, sino un ser humano que sí que puede recostarse para luego levantarse, creo que ese punto en común entre la horizontalidad y la verticalidad es el resultado pleno del amor que nos tenemos y para mí el mejor símbolo que lo describe es tu rostro y el mejor nombre que lo define es el tuyo propio. Entonces, como venía diciendo, esa conexión contigo o con la fuente de amor como la llama Marta, es la que te permite acceder a los pensamientos creativos y fue con esto último con lo cual terminé quedando atrapada por esta teoría. ¿Cómo que acceder a los pensamientos creativos? Y allí siento que se desbloqueó “un algo en mi”, no solo porque, ya va, esto suena a magia, quiero ser creativa siempre, chin chin (inserte sonido de varita) no, porque creativo viene de CREAR, porque claro que quiero ser la fuente primaria de la felicidad en mi vida, porque definitivamente quiero estar en verticalidad si eso va a permitirme fluir con el ritmo de mis días y dejar de sufrir los recuerdos, porque claro que quiero ser consciente de traerme del pasado solo escenarios que me sumen luz, porque sí que puedo coquetear con el futuro para atraer abundancia y es eso precisamente de lo que este proyecto va, de como nos ponemos en verticalidad. Te quiero mostrar lo que he hecho para levantarme cuando no podía dejar de arrastrar mis pesadas maletas y como me ha funcionado soltar.

La radiografía de este proyecto va de enseñarte mis huesos, pretendo que sea un lugar donde se pueda cocrear, anecdótico, informativo, donde pueda contarles lo que me funciona para mantenerme o recuperar mi posición vertical y lo que no, mis altos, mis bajos, mis aciertos, mis tonterías, quizás algún día me provoque colocarte una receta de una torta de zanahoria y contarte como pocas veces me ha quedado bien, un agrupado de reflexiones e información basada en mi experiencia, algún cuento fantástico quizás, la historia de los aceites esenciales que uso y como estos me han cambiado la vida, ya veremos, que lejos de creerme muy cool, lo que realmente quiero es poder reflexionar contigo sobre las distintas cosas que tiene una vida, la mía y si te animas, la tuya también.

Para terminar quiero agregar lo siguiente: Este proyecto, que tiene por nombre, Mujer en Vertical, no quiere excluir a nadie por llevar sobre si un género distintivo, quien te habla es mujer y la experiencia que quiero compartirles sería deshonesta si pretendo contarla desde otra perspectiva. Va más allá de mera sexualidad, va de la identificación con el cuerpo, de la maternidad, de la sociedad, de la economía, de cómo mi cuerpo femenino vive las experiencias y como me esfuerzo por mantenerme en conexión con el amor en su inmensidad.

Puedes acceder al enlace del video de Marta Salvat del cual me inspiré para hacer todo esto (Está justo donde te digo su nombre), la mención sobre lo que te he hablado comienza poco despues del minuto 13 😊 y te invito encarecidamente a comentar qué te parece lo que has leído y lo que quieras.

¡Te espero y te abrazo, Feliz momento de hoy!